2016: el año en el que cumplirás tus objetivos

2016 el año en el que cumplirás tus objetivos

Hoy es el gran día. Ya sabes qué cenarás, dónde, con quién, tienes las uvas preparadas… ¿Pero has hecho ya tu lista de propósitos de año nuevo? ¿Cumple los requisitos para llevarte a conseguirlos? Siento decirte que es posible que no.

2016: El año en el que cumplirás tus objetivos

¿Sabías que la media de tiempo que un propósito de año nuevo se pasa en nuestra lista antes de hacer algo al respecto es de 10 años? Sí, lo has leído bien. Pero ya es hora de terminar con esta costumbre de hacer propósitos que abandonaremos antes de que empiece la primavera. Porque 2016 es el año en el que cumplirás tus objetivos.

En este post tienes el método perfecto para formar parte de la minoría que logra marcar como hechos sus propósitos y no los pasa al año siguiente. Es un método muy sencillo, y la clave está en la planificación, así que te recomiendo que te guardes o imprimas este post, o tomes notas.

De propósitos a objetivos, y de objetivos a hábitos

Empecemos por el principio: ¿qué son los propósitos? Vamos a ver lo que dicen nuestros amigos de la RAE:

propósito
Del lat. proposĭtum.
1. m. Ánimo o intención de hacer o de no hacer algo.
2. m. Objetivo que se pretende conseguir.
3. m. Asunto, materia de que se trata.

No sé tú, pero yo me quedo con estas dos palabras: intención y pretende. Aunque tus intenciones sean muy buenas, se pueden quedar solo en eso: “En 2016, quiero ponerme con el inglés”. Es por eso que no me apasiona la palabra propósito. Prefiero objetivos.

Los objetivos son mucho más específicos y conllevan más intención que los propósitos, al menos en mi opinión. Estamos ya dándole más forma a nuestra idea, y esta pasa a ser menos abstracta, más alcanzable, de algún modo: “En 2016, mi objetivo es sacarme el First Certificate”. Mucho mejor, ¿no?

Pero vamos a ir más allá. Los objetivos también pueden quedarse ahí en nuestra libreta o documento de Word acumulando polvo (ya sea real o virtual). Hay que ser mucho más específico, en cuanto a fechas y en cuanto al desglose de ese objetivo, es decir, los pasos más pequeños que nos llevarán a cumplirlo. Y es aquí cuando se pone interesante la cosa.

objetivosUn hábito es una práctica adquirida por frecuencia de repetición de un acto (wordreference). Aquí ya estamos hablando de actos, de tomar acción que nos llevará a conseguir esos objetivos. Un ejemplo sería:

Lunes: 20 minutos de listening (ejercicios de libro) y 20 minutos de reading (ejercicios del libro)

Martes: Clase con mi profesor particular durante dos horas.

Miércoles: 30 minutos de Use of English (ejercicios del libro)

Jueves: hacer intercambio para practicar speaking durante una hora y media

Viernes: leer durante una hora y hacer resúmenes. Enviárselo a mi profesor particular para corregir.

Supongo que ya te haces a la idea. Hemos pasado de una intención, a un objetivo específico, y a un plan de ejecución para ese objetivo. Ahora solo falta llevarlo a cabo. Una buena idea es apuntarlo en el calendario (yo uso Google Calendar y me va muy bien), y tomártelo como una cita, algo a lo que no puedes faltar.

Ejemplos

Esto sirve para cualquier propósito. Aquí tienes otros ejemplos:

Propósito: Ir a vivir a Londres

Objetivo: Ahorrar un mínimo de 3000 euros para ir a vivir a Londres en setiembre.

Hábito: Al cobrar, poner directamente X euros en la cuenta de ahorro inmediatamente.

En vez de salir a comer fuera 3 veces por semana, reducirlo a una sola vez, cada dos semanas.

Propósito: Ponerme en forma

Objetivo: Ser capaz de correr 10 km y perder 15 kg antes de noviembre

Hábito: Correr durante 30 minutos cada lunes, miércoles y viernes antes de ir a trabajar. Preparar batidos verdes para desayunar (espinacas, plátano y leche de avena, por ejemplo) después de correr.

Ya vas viendo más o menos cómo va. Tal y como te decía la principio, este método es muy sencillo, y si te organizas bien, ya verás que crear el hábito en sí no es difícil. No te lo negaré, al principio será difícil. Como cuando de pequeño te tenías que lavar los dientes y siempre te lo tenían que recordar tus padres, y te daba pereza. Pero cada vez será más fácil, y formará parte de tu día a día, y no le darás más vueltas. Te acostumbrarás. Y es que esa es la clave para conseguir cumplir los propósitos de año nuevo: acostumbrarte a una serie de acciones que te llevarán a un objetivo determinado.

¡Ánimo! 🙂

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